Agradecidos con Dios de este privilegio, y agradecidos de trabajar con Glenda después de 12 años de pagar arriendo hoy cumplimos nuestro sueño de tener nuestra casa propia.
Agradecidos con Dios de este privilegio, y agradecidos de trabajar con Glenda después de 12 años de pagar arriendo hoy cumplimos nuestro sueño de tener nuestra casa propia.